jueves, abril 08, 2010

AGRANDAR LA CASA: PARA TENER EN CUENTA


A lo largo de nuestras vidas, pasamos por muchas etapas. Las familias crecen, los hijos cambian de actividades, y muchas veces nuestra casa parece que no se acomoda a los cambios.

El lugar donde habitamos deberá adaptarse a los nuevos usos y actividades. Podemos usar nuestra imaginación para recrear situaciones cotidianas que nos den una pista de hacia dónde deberá encauzarse la reforma que buscamos. Quizás debamos demoler una pared y generar un ambiente más amplio, o tal vez abrir un hueco para poder iluminar mejor nuestro lugar de estudio.

La reforma debe pensarse en función del 
uso que vamos a darle, debe primar la funcionalidad. Muchas veces solemos ver casas en donde pareciera que existe una gran cantidad de espacio destinado a dar cierta apariencia para las "visitas", pero de una funcionalidad muy dudosa. Asi vemos salas de estar (ENORMES) hechas para la foto, donde nunca nadie se sienta a tomar una taza de café ni a leer un libro o escuchar música. Metros cuadrados caros que no se utilizan para nada. Nosotros les llamamos "casas poco honestas" ya que lo que prima allí es la apariencia por sobre la función. 

Primero tenemos que olvidarnos de las "casas-hechas-para-las-visitas" y de la apariencia, y pensar qué nos gusta hacer todos los días, qué vista nos gustaría tener desde nuestro lugar, qué uso REAL le daríamos a ese espacio. Las casas más bellas son aquellas en las que uno percibe a sus ocupantes y su escencia.