martes, marzo 23, 2010

Sitios web para poner en orden la biblioteca

Tecnología

Permiten compartir datos sobre los libros


Ricardo Sametband
LA NACION 
Cuando se habla de libros en relación con la informática se suele pensar en la tinta electrónica -un tipo de pantalla que simula un papel- y en dispositivos, como el Kindle, de Amazon, y la línea Reader, de Sony: pequeñas computadoras de mano dedicadas sólo a mostrar texto en pantalla, con algunas imágenes en baja resolución y, en ciertos casos, con acceso a unos pocos sitios web y reproducción de música en formato MP3.
En el futuro cercano, están las versiones con pantallas color, de mayor resolución para que las fotos tengan un mejor aspecto, y capaces de reproducir videos.
Se espera que este año la Apple iPad, el Kindle, el Nook (de Barnes & Noble) y otros dispositivos similares logren popularizar los textos electrónicos como no pudo ningún otro en una década; las editoriales locales ya preparan sus catálogos para esto ( ver www.lanacion.com.ar/1228100 ). Aun así, la mayor parte del público lector seguirá, por ahora, comprando libros en papel.
Son muchos los amantes de la lectura que suman cada vez más libros en bibliotecas propias y heredadas. Dependiendo de su afición e interés, mantener en orden esos estantes y tener un control de qué libros realmente se tienen puede ser complejo. Para lograrlo, Internet puede ser un gran aliado, gracias a varios sitios que permiten tener un índice en línea.
Son, entre otros, www.anobii.com , www.librarything.es , books.google.com , http://reader2.com ,www.quelibroleo.com , www.shelfari.com (de Amazon.com); www.goodreads.com , www.weread.com ,www.booktagger.com , www.gurulib.com o Visual Bookshelf, integrada a Facebook (http://apps.facebook.com/facebookshelf/ ). Los primeros cinco servicios están en español. Todos son gratuitos. Anobii, Librarything y Shelfari tienen versiones móviles.
¿Y qué se puede hacer en ellos? Primero, crear una estantería propia donde acomodar los libros que uno tiene. Hay dos formas. La más eficiente es usar el ISBN (Número Estándar Internacional de Libro, según sus siglas en inglés), un identificador de 10 o 13 dígitos para cada libro editado. Al ingresar el número, se cargan automáticamente todos los datos: título, autor, la imagen de la portada, edición y año de publicación, etcétera. Anobii tiene, incluso, una aplicación para iPhone (y existe una extraoficial para móviles con Android) que permite sumar libros escaneando el código de barras con el celular; GuruLib permite emplear una webcam para esta tarea.
Si el sitio no tiene el número en su base de datos (algo lamentablemente frecuente para libros publicados en la Argentina) o se trata de un libro editado antes de que entrara en vigor el sistema (principios de los 70), se pueden ingresar todos los datos en forma manual. Como estos sitios fomentan la colaboración, si un usuario ingresó la información sobre un libro que no estaba en la base de datos, ésta se comparte con el resto de los bibliófilos.
Lo más interesante viene después. Además de ir poblando la biblioteca virtual es posible agregar comentarios a los libros, marcar si están leídos o no, si están a préstamo, calificarlos, escribir reseñas y compartir todo eso con el resto de los usuarios. También se pueden comparar bibliotecas, recibir recomendaciones de autores con temáticas similares o conocer la opinión de los usuarios sobre un libro que se planea adquirir, formar grupos de lectura, contactar escritores, publicar automáticamente reseñas en Facebook o en un blog y mucho más.